Cubierta nueva y recuperación de fachada tradicional
En Aguaviva, como ya se dijo anteriormente, existen varios retiros destinados al uso de ganaderos, agricultores o personas que los necesiten en momentos de inclemencia climática. Estas construcciones, son diáfanas de planta baja, estructura de tapial y abiertas por una de sus fachadas.
Tras finalizar la restauración del primero, situado entre Aguaviva y Mas de las Matas, se ha procedido a restaurar el situado entre Aguaviva y La Ginebrosa.
Para poder trabajar con seguridad en el retiro, se instaló un andamio interior que cubría toda la superficie del edificio y otro andamio exterior alrededor de todo el perímetro. Se optó por colocar una plataforma continua en el interior, evitando así que los alumnos tuvieran que desplazarse sobre el tejado durante su demolición.
La primera actuación fue la demolición manual de la cubierta, respetando las vigas de madera en buen estado que posteriormente fueron limpiadas y tratadas para protegerlas frente a la humedad y la carcoma. Parte de las tejas antiguas se recuperaron para volver a utilizarlas. Sobre las vigas se colocó un entablado de madera de abeto, que cubre por completo los faldones, y posteriormente se ejecutó una capa de compresión de mortero de cemento con garbancillo, evitando la aparición de fisuras. Como acabado final, se colocó teja árabe curva, combinando teja nueva y reutilizada para mantener el aspecto tradicional del edificio. Estos trabajos finalizaron el 22 de diciembre.
Una vez terminada la cubierta, se continuó con la reparación de las fachadas, originalmente realizadas en tapia de tierra y muy deterioradas por el paso del tiempo. Para conservar la estética original y mejorar su durabilidad, se optó por un revestimiento continuo con mortero bastardo. Previamente, se regularizaron las superficies más dañadas con mortero de cemento y se colocó una malla metálica de refuerzo en toda la fachada. El acabado final se realizó con mortero bastardo raspado, consiguiendo una superficie uniforme y protegida.
Como remate final, se reparó el zócalo de piedra, picando las juntas antiguas y rejuntándolas de nuevo con el mismo mortero. Para los alumnos, esta intervención ha supuesto el repaso de técnicas aprendidas en la reforma del anterior retiro, tanto en cubiertas como en revestimientos tradicionales, con un resultado muy satisfactorio y una clara mejora del valor patrimonial del edificio.